Malestar emocional y dificultades conductuales
Una tristeza que perdura, una rabia muy intensa, ansiedad, cansancio mental, dejar de hacer cosas que antes te motivaban, insomnio, alteraciones del apetito, dolores de barriga, bruxismo, dolores de espalda o contracturas fuertes, dolores de cabeza, alteraciones en la conducta como agresiones físicas o verbales, desobediencia o enfrentamientos con la figura de autoridad, rabietas intensas, pérdidas o acontecimientos vitales imprevistos, dificultad en el vínculo con los demás, dificultades para mantener o sostener una rutina, encontrarte en situaciones en las que no quieres estar, pero no sabes cómo actuar...
Todo esto pueden ser manifestaciones visibles de un malestar emocional más profundo; formas en que el cuerpo y la conducta expresan aquello que, a veces, todavía no podemos poner en palabras.